El disco está casi lleno y una carpeta ocupa muchísimo. Antes de borrarla, averigua qué contiene: podría ser caché reemplazable, tu única copia de unas fotos o datos que necesita una aplicación.
Empieza por los ajustes del sistema
Utiliza la vista de almacenamiento del sistema para revisar categorías y opciones de limpieza. En Windows, el Sensor de almacenamiento y las recomendaciones pueden ayudar, pero lee los ajustes y la selección antes de confirmar. Una limpieza automática merece la misma atención que una manual.
No elimines carpetas desconocidas del sistema o de aplicaciones solo por su tamaño. Para retirar un programa, usa el procedimiento de desinstalación previsto.
Distingue lo reemplazable
Quizá puedas descargar de nuevo un instalador antiguo. Los documentos personales y proyectos pueden ser irrepetibles. Antes de trasladarlos, cópialos, abre una muestra en el destino y decide cómo se respaldarán.
Un archivo visible en una carpeta de nube puede estar descargado o ser un marcador. Comprende la opción del servicio para liberar espacio local antes de pulsar Eliminar, que podría afectar al archivo sincronizado.
Trabaja por partes
Limpia una categoría y comprueba el resultado antes de seguir. Mantén la papelera disponible hasta verificar que tu trabajo importante abre correctamente. El objetivo es obtener espacio utilizable sabiendo qué ha cambiado, no conseguir la cifra más alta posible en una pantalla de limpieza.