Una fototeca tranquiliza cuando muestra todas sus miniaturas. Pero ver una miniatura no equivale a tener el original descargado, y una cuenta no es un formato de archivo.
Decide qué quieres conservar
En un archivo familiar pueden importar los originales, las versiones editadas y la organización. Las fechas, los títulos y los álbumes no siempre se exportan de la misma manera. Haz una lista breve antes de descargar años de recuerdos.
Apple documenta cómo copiar datos de iCloud y exportar originales sin modificar. Google ofrece su servicio de descarga de datos. Consulta las instrucciones oficiales actuales: los menús y las opciones pueden cambiar.
Empieza por un mes normal
Elige un periodo con fotos, un vídeo y una imagen editada. Expórtalo a una carpeta bien identificada. Comprueba que llegaron los elementos esperados y que se abren con un visor habitual.
Mira las fechas y los nombres. Si aparecen archivos de metadatos separados, consérvalos junto a la exportación. Una extensión desconocida no significa que sobren. Una muestra pequeña permite entender cómo representa la colección tu servicio.
Comprueba sin conexión
Cuando termine la descarga, desconecta brevemente el ordenador de internet y abre varios archivos. Así podrás distinguir originales descargados de elementos que todavía necesitan obtenerse de la nube. Después vuelve a conectar.
No borres la fototeca original para demostrar que la exportación funciona. Una verificación debe aportar confianza sin crear otro problema de recuperación.
Haz que el archivo sea mantenible
Pon fecha a cada exportación y guarda una nota sobre su contenido. Conserva otra copia por separado e incluye la recuperación de la cuenta en la misma rutina.
Un proceso pequeño y repetible suele ser más útil que una carpeta enorme llamada «copia definitiva» cuyo contenido nadie recuerda seis meses después.