El enchufe nuevo indica «solo 2,4 GHz», pero el teléfono está conectado a 5 GHz. Antes de reorganizar toda la red doméstica, comprueba si existe una incompatibilidad real o un requisito que solo importa durante la configuración.
Un nombre puede agrupar varias bandas
La documentación de Google Nest Wi-Fi explica que sus bandas funcionan a la vez con un único nombre de red. Un dispositivo compatible puede usar 2,4 GHz mientras otro utiliza 5 GHz. La banda del teléfono, por sí sola, no indica si el enchufe podrá conectarse.
Busca las instrucciones del modelo exacto. «Utiliza 2,4 GHz» describe el dispositivo; «conecta el teléfono a 2,4 GHz durante la configuración» añade otro requisito. Por ejemplo, la guía de Kasa de TP-Link pide esa conexión del teléfono y, en versiones recientes de iOS, acceso a la red local para la app.
Localiza el paso que falla
Antes de modificar el router, anota dónde se detiene el proceso:
- ¿La app encuentra el dispositivo en modo de configuración?
- ¿Acepta el nombre y la contraseña de la red doméstica elegida?
- ¿Se conecta, pero sigue sin aparecer disponible en la app?
Estas observaciones ayudan más al soporte que «el Wi-Fi no funciona». Repite un paso cada vez y apunta qué has cambiado.
Usa la opción documentada para tu router
Si hace falta una conexión de 2,4 GHz para configurar, consulta el manual del router. Algunos modelos tienen una red IoT con banda seleccionable; TP-Link lo documenta para routers compatibles. No des por hecho que tu modelo ofrece los mismos controles.
Evita cambiar a la vez nombre, contraseña y seguridad de la red principal para probar una idea. Si el manual pide un cambio temporal, anota el valor original, completa la vinculación y restáuralo según las instrucciones. Después prueba el dispositivo en el lugar donde lo utilizarás.