Una regla de nombres ordenada puede hacer que dos archivos distintos acaben con el mismo nombre. Imagina que scan-01.pdf y scan-02.pdf pasan a llamarse receipt.pdf en la misma carpeta. Cada propuesta parece razonable por separado; juntas muestran una colisión. Pide primero un plan a la IA, antes de ejecutar los cambios.
Revisa las rutas, no solo los nombres
Solicita una fila por archivo con la ruta original completa, la nueva ruta propuesta y el motivo del cambio. Busca destinos repetidos y destinos ya ocupados por archivos que no estén seleccionados. Incluso dos nombres nuevos diferentes pueden causar problemas si se intercambian dos rutas existentes y la herramienta no gestiona ese orden de operaciones.
No confíes en las mayúsculas para distinguir archivos. Las reglas de Windows advierten que no se debe suponer que Receipt.pdf y receipt.pdf sean nombres distintos. Conserva la extensión salvo que hayas previsto una conversión por separado: cambiar el nombre no convierte el formato.
Una fecha desconocida debe quedar pendiente. No permitas que un nombre ambiguo se transforme en una fecha de creación inventada. Si añades números para evitar coincidencias, fija un orden estable y registra qué número recibe cada original.
Prueba la herramienta y comprueba el resultado
PowerRename, de Microsoft PowerToys para Windows, muestra una vista previa con nombres originales y propuestos. Revisa esa vista además del plan de la IA: las opciones y reglas de sustitución pueden producir otro resultado. Empieza con copias desechables que incluyan nombres parecidos y signos de puntuación.
Antes de aplicar el cambio completo, conserva copias verificadas de los originales y la correspondencia entre rutas antiguas y nuevas. Esa lista explica el renombrado, pero no recupera contenido sobrescrito. Exige que la operación se detenga ante un destino ocupado, sin reemplazarlo silenciosamente.
Al terminar, compara la cantidad de archivos y las rutas previstas. Si dispones de una herramienta para ello, compara las huellas del contenido para comprobar que los bytes no cambiaron, y abre los archivos importantes. Ante una diferencia, detente antes de seguir renombrando o limpiando.