Un documento aparece con un icono inesperado. Cambiarle la extensión parece una solución rápida, pero el nombre y el contenido cumplen funciones distintas. La extensión ayuda a Windows a elegir una aplicación; no modifica los datos del archivo.
Activa la visualización de extensiones en el Explorador de archivos. Un nombre como notes.pdf.txt sigue terminando en .txt: las letras «pdf» que aparecen antes no lo convierten en un PDF. Antes de tocar el nombre, guarda una copia y averigua qué aplicación creó el documento. Un icono desconocido, por sí solo, no demuestra que el archivo esté dañado.
Abre el archivo, si conoces su procedencia y confías en él, con una aplicación compatible. Usa Guardar como o Exportar y selecciona el formato que necesitas. Después, vuelve a abrir el resultado. Para obtener un PDF a partir de una nota de texto hace falta exportarla o imprimirla a PDF, no sustituir las letras de su extensión.
Si alguien eliminó por error la extensión correcta, recuperarla puede ayudar a que se abra con la aplicación adecuada. Eso repara el nombre, pero no convierte el contenido. Si el archivo sigue sin abrirse, identifica su formato antes de probar más extensiones.