Cuentas y confianza

Los códigos de recuperación deben estar a tu alcance

Cómo guardar códigos de recuperación sin depender únicamente del teléfono y qué comprobar mientras todavía puedes entrar en tu cuenta.

Guardar los códigos de recuperación solo en el teléfono que acabas de perder crea un círculo difícil. También lo crea almacenarlos en una cuenta que exige ese mismo teléfono para abrirse.

Entiende para qué sirven

Algunos servicios ofrecen códigos de respaldo cuando no puedes completar el segundo paso habitual del inicio de sesión. Google, por ejemplo, dispone de códigos de un solo uso. Cada servicio tiene sus reglas: consulta las instrucciones que acompañan a tus códigos.

No des por hecho que sustituyen a la contraseña o sirven para cualquier problema de acceso. Tampoco los compartas con alguien que se ofrece a «comprobar» tu cuenta.

Separa los puntos de fallo

Elige un lugar al que puedas llegar si tu móvil deja de funcionar. Puede ser un almacén cifrado accesible desde otro dispositivo o una copia en papel guardada bajo llave, según tus circunstancias. Piensa tanto en tu acceso como en quién más podría encontrarlos.

Evita dejarlos como una captura en una biblioteca de fotos compartida o enviarlos por un mensaje corriente por comodidad.

Comprueba sin quedarte fuera

Mientras sigues conectado, confirma que corresponden a la cuenta adecuada y que entiendes el procedimiento. Si pruebas deliberadamente un código, márcalo como usado y sigue las reglas para sustituirlo. Al generar un conjunto nuevo, reemplaza la copia anterior. Una emergencia no es buen momento para descubrir que el papel guardado contiene códigos obsoletos.

Fuentes y lecturas

  1. Google — Sign in with backup codes

Las fuentes respaldan las explicaciones técnicas. Los ejemplos y las comprobaciones propuestas son orientación editorial.