Quieres subir tres fotos de una silla que vas a vender. La siguiente pantalla pide acceso a las fotos. Antes de pulsar el botón más grande, cuenta lo que necesitas para esta tarea: tres imágenes. Ese es un buen punto de partida para decidir el permiso.
Empieza con una selección pequeña
En el iPhone puedes limitar el acceso a imágenes elegidas; revísalo en Ajustes, Privacidad y seguridad, Fotos. El selector de fotos del sistema Android también permite elegir archivos concretos, aunque su disponibilidad y sus pantallas dependen de la app y la versión de Android.
Haz una comprobación sencilla: adjunta primero una imagen sin información privada. Confirma que la app recibió la correcta y añade las otras dos. Amplía las miniaturas para distinguir tomas casi idénticas. La foto con una etiqueta de envío al fondo no es igual que la versión despejada que aparece a su lado.
Una foto que falta no exige acceso completo
Vuelve a abrir el selector cuando necesites otra imagen. Si no aparece, comprueba el álbum y la cuenta antes de cambiar permisos. La integración compatible de Google Fotos puede mostrar imágenes respaldadas en el selector de Android; si tienes varias cuentas abiertas, revisa cuál las aporta.
Para un anuncio puntual, conceder acceso completo por ahorrar unos toques aporta poco. Una app dedicada a organizar toda la biblioteca puede necesitar más acceso. Lee la solicitud y decide según la tarea.
El permiso y la copia publicada son cosas distintas
Revisa el anuncio terminado como lo vería otra persona: fotos, orden y objetos del fondo. Reducir el permiso después no debe entenderse como una forma de recuperar una copia ya subida; esa copia se gestiona en el propio servicio. Revisa por separado el acceso y lo que has publicado.