La traducción de la IA suena natural, pero una notificación deja vacío el lugar del nombre del archivo. Las palabras pueden estar bien y la plantilla, rota: se ha traducido también el nombre de una variable.
Un marcador indica un valor que el programa insertará después. ICU MessageFormat, por ejemplo, utiliza argumentos entre llaves. Otros sistemas tienen una sintaxis distinta; identifica el formato real antes de pedir la traducción.
Explica qué debe conservarse
Veamos este mensaje inventado: “{name}, your file {file} is ready.” Una versión en español sería: “{name}, tu archivo {file} está listo.” Los nombres de las dos variables y las llaves no cambian; las palabras que los rodean sí.
Facilita el mensaje completo, su función y los marcadores protegidos. En este ejemplo sencillo, pide que cada uno aparezca exactamente una vez. No apliques esa regla a todas las plantillas: respeta las normas de la aplicación sobre repeticiones, plurales y secciones opcionales. Permite cambiar el orden cuando lo exija el idioma.
Comprueba estructura y lectura por separado
Compara los nombres y el número de apariciones previstos con la traducción. Un corrector ortográfico no confirma que el programa reconozca las variables. Después, genera una vista previa con el sistema real y valores ficticios, como Nora y draft.pdf.
Prueba también un nombre de archivo largo. Lee la frase completa y revisa los saltos de línea en una pantalla estrecha. Si hay reglas de plural o instrucciones de formato, usa la validación de plantillas del proyecto: comparar texto no basta. Conserva juntos original y traducción revisada. Escribir bien las variables no demuestra que la frase tenga sentido.