Un servicio legítimo puede pedir ver un error. Un estafador puede pedir exactamente lo mismo. La pregunta decisiva no es si la persona suena técnica, sino cómo llegaste hasta ella y qué acceso vas a conceder.
Inicia tú el contacto
Las llamadas inesperadas, los avisos emergentes y los anuncios en buscadores no son una base segura para permitir acceso remoto. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos advierte que falsos técnicos los utilizan para vender servicios inútiles, obtener datos de pago o controlar el ordenador.
Termina un contacto no solicitado. Si necesitas ayuda, abre por tu cuenta la web o aplicación oficial y crea una nueva solicitud mediante el canal documentado. Un número de caso solo sirve si puedes verificarlo allí.
Distingue ver de controlar
Compartir pantalla permite observar lo que aparece. El control remoto también acepta clics y escritura. Lee el aviso de la herramienta antes de permitir cualquiera de las dos cosas. «Sesión de soporte» no significa necesariamente solo lectura.
Cierra el correo, el gestor de contraseñas, documentos privados y pestañas ajenas al problema. Desactiva la vista previa de notificaciones. Si es posible, demuestra el fallo con un archivo inventado.
Conserva las acciones importantes
No muestres contraseñas, códigos de recuperación ni datos de tarjetas. Introduce credenciales únicamente en el servicio que abriste de forma independiente y detén la transmisión mientras lo haces. Si te piden desactivar protecciones, comprar tarjetas regalo u ocultar la sesión, termina la conexión.
Cierra y revisa
Pulsa detener, cierra la aplicación y confirma que la sesión terminó. Desinstala el software temporal si ya no lo necesitas.
Después revisa los cambios y conserva el expediente oficial. Si el acceso fue inesperado o se mostraron datos sensibles, trátalo como un incidente aparte.