Aparece un aviso en una esquina del escritorio: se han detectado problemas y hay que actuar ya. Los colores recuerdan a un antivirus, pero el pequeño remitente indica una web. La notificación es un mensaje que ese sitio tenía permiso para enviar; su texto alarmante no demuestra que haya analizado el ordenador.
Mira el remitente antes que el titular
Busca el nombre del navegador y la dirección del sitio en la notificación. No uses su botón para «reparar», no descargues el limpiador propuesto ni llames al número que aparece. Abre los ajustes del navegador por tu cuenta.
Las notificaciones no son lo mismo que los anuncios dentro de una página o las ventanas emergentes. Bloquear estas últimas puede dejar intacto el permiso para enviar notificaciones. Si el remitente es una aplicación instalada, revisa sus ajustes en lugar de buscar una web que no corresponde.
Retira el permiso del sitio
En Chrome para ordenador, abre Configuración, Privacidad y seguridad, Configuración de sitios y Notificaciones. Revisa los sitios permitidos y bloquea al remitente no deseado. También puedes añadir su dirección a la lista de sitios que no pueden enviar notificaciones.
Compara bien la dirección: un logotipo conocido no identifica al remitente. Si utilizas varios perfiles, comprueba el que recibió el aviso.
Google explica que Chrome puede bloquear notificaciones engañosas y revisar permisos antiguos automáticamente. Aun así, puedes revisar la lista sin esperar a ese proceso.
Comprueba el cambio sin volver a la web
Confirma que el remitente está bloqueado y descarta el aviso antiguo. Un mensaje que ya estaba visible no sirve para comprobar si siguen permitidos los próximos.
Una visita puntual a una web de fondos de pantalla pudo dejar ese permiso. Retirarlo resuelve el envío de mensajes, pero no demuestra que todo el ordenador esté limpio. Si además descargaste o ejecutaste algo, abre tu aplicación de seguridad habitual de forma independiente e investiga ese hecho por separado.