Alguien te dice «reinicia el router» y el botón que encuentras lleva la palabra Reset. No lo pulses todavía. Un reinicio normal conserva la configuración; un restablecimiento de fábrica la elimina. TP-Link distingue expresamente ambas acciones para Deco, pero debes consultar los controles de tu modelo concreto.
Lee la acción antes de ejecutarla
Busca el nombre del modelo y su manual vigente. Localiza el procedimiento indicado como reinicio o reboot. No copies de otro aparato cuánto tiempo mantener pulsado un botón: que esté hundido en la carcasa no revela su función exacta. Si el equipo lo administra tu proveedor de internet, sigue sus indicaciones.
Antes de reiniciar, anota el síntoma: por ejemplo, dos móviles se conectan al Wi-Fi, pero ninguno abre páginas habituales. Elige un momento que no corte una llamada ni una transferencia importante. No interrumpas una actualización que ya esté en curso.
Cuando termine el arranque descrito en el manual, repite la misma comprobación con los mismos dispositivos. Si antes fallaba solo una aplicación, pruébala también. Una luz encendida no demuestra por sí sola que el problema haya desaparecido.
El restablecimiento exige un plan de configuración
Restablecer de fábrica es una decisión aparte. Antes de planteártelo, debes saber cómo reconstruir la conexión y recuperar tu acceso a los ajustes. Guarda una copia compatible de la configuración si el modelo lo permite y conoce cómo restaurarla. Un archivo de otro modelo no es automáticamente válido.
Si reiniciar no ayudó, registra el resultado y busca el siguiente paso en el manual o con soporte. Repetir reinicios o mantener Reset pulsado más tiempo no identifica la causa. El objetivo es recuperar la conexión conservando sus ajustes o describir con claridad lo que sigue fallando.