Una tienda te manda demasiadas ofertas, pero necesitas sus mensajes sobre los pedidos. Antes de bloquearla, decide si quieres dejar una lista concreta o apartar todos los próximos correos de esa dirección.
En Gmail, bloquear a un remitente envía sus mensajes futuros a Spam. No elimina tu dirección de su lista de correo. Darse de baja solicita que termine la suscripción correspondiente; según Gmail, puede tardar unos días. Ninguna de estas acciones equivale a borrar los mensajes que ya tienes.
Si reconoces la newsletter
Abre el mensaje en Gmail desde un ordenador. Si aparece la opción para cancelar la suscripción junto al nombre del remitente, úsala y lee la confirmación. Algunos remitentes te envían a su web. La opción de un mensaje puede afectar solo a una de sus listas: comprueba cuál estás dejando.
Por ejemplo, cancelar el resumen semanal de productos puede no cancelar una newsletter de eventos independiente. Si llega otro correo, compara el remitente y la lista antes de concluir que la primera solicitud falló. Ten en cuenta también el plazo de tramitación.
Si quieres bloquear al remitente
Abre un mensaje, entra en Más, junto a Responder, y elige bloquear a ese remitente. Para deshacerlo, consulta las direcciones bloqueadas en Configuración → Ver todos los ajustes → Filtros y direcciones bloqueadas.
Ante correo sospechoso, utiliza las opciones de Gmail para denunciarlo en lugar de seguir un enlace de baja desconocido dentro del mensaje. Antes de bloquear a una tienda, comprueba si los recibos útiles llegan desde la misma dirección: los futuros recibos también podrían ir a Spam.