El último correo dice «De acuerdo, gracias», pero no contiene ningún archivo. Eso no demuestra que haya desaparecido un adjunto anterior. Una conversación reúne varios mensajes, y el que estás leyendo puede no ser el que llevaba el documento.
Abre el mensaje que contenía el archivo
En la vista de conversación de Gmail, las respuestas se agrupan y el mensaje más reciente aparece abajo. Despliega los anteriores para examinar su contenido. En el ordenador también puedes desactivar esta vista desde la configuración si prefieres ver mensajes individuales. Cambiar la vista no equivale a recuperar un archivo borrado.
Imagina este intercambio: el lunes llegó outline-v1.pdf, el jueves llegó outline-v2.pdf y el viernes solo se confirmó el acuerdo. Para buscar la revisión, empieza por el mensaje del jueves. Comprueba el remitente, la fecha, el nombre del adjunto y el contenido del propio archivo. Que el nombre incluya «final» no basta para identificar la versión aprobada.
Si tampoco está ahí, busca el mensaje original con los datos que conozcas: remitente, asunto y fecha aproximada. Un cambio de asunto puede separar las respuestas en otra conversación de Gmail. Abrir una y otra vez la última respuesta no mostrará un adjunto enviado en otro mensaje.
Conserva el contexto de la versión elegida
Al descargar el documento, guarda información suficiente para distinguirlo de las copias antiguas del ordenador. Una carpeta del proyecto y una nota con la fecha del correo de origen pueden resultar más útiles que otro archivo llamado «final-final». Abre la copia descargada y comprueba algún cambio que esperabas encontrar.
Antes de compartirla, revisa el borrador de salida: destinatario, archivo realmente adjunto y versión. El texto citado de la conversación no demuestra que se hayan incluido todos los archivos anteriores. Si necesitas saber qué versión aprobó el remitente, pregúntaselo expresamente y conserva las alternativas hasta aclararlo.