Reenviar correo y delegar acceso resuelven tareas distintas. Decide primero si la otra persona necesita recibir una copia o gestionar el buzón original.
Ajusta el permiso a la tarea
Un delegado de Gmail puede leer, enviar y borrar mensajes en tu cuenta. Es más amplio que revisar una conversación. Usa su propia cuenta, sin compartir tu contraseña. No puede cambiarla, pero conserva un acceso importante al correo. Su dirección puede aparecer al enviar mensajes.
El reenvío automático entrega copias de mensajes nuevos, salvo spam, al destino configurado. No concede control delegado del buzón original.
Comprueba el inicio y el final
Desde Gmail en un ordenador, revisa ajustes, invitación y aceptación. Las cuentas de trabajo o estudios pueden limitar la delegación a la organización y requerir autorización administrativa. La activación puede tardar.
Prueba con un ejemplo autorizado sin datos privados. Comprueba quién puede leer o enviar y fija una revisión. Retira delegación y reenvío por separado cuando terminen; las copias ya entregadas permanecen en el otro buzón.