Llega el correo de «archivo listo» y apetece dar la copia por terminada. Todavía falta que los archivos lleguen a tu almacenamiento, se abran y contengan lo que querías conservar. El mensaje es una invitación a comprobar el resultado, no la comprobación en sí.
Prepara una lista breve de comprobaciones
Antes de descargar, anota la cuenta, los servicios elegidos y algunos elementos que esperas encontrar. Por ejemplo, un documento conocido, una foto antigua y otra reciente. Son comprobaciones de muestra; no demuestran que toda la colección esté completa.
Takeout puede dividir los archivos grandes en varias partes. Comprueba cuántas esperas y la fecha límite de descarga que muestra tu solicitud. Guarda el conjunto en una carpeta con nombre claro y deja espacio para las descargas y su contenido extraído. Descargar bien un archivo no compensa una segunda parte que nunca descargaste.
Abre algunos archivos guardados con programas compatibles. Si uno no se abre, registra su nombre, extensión y mensaje de error. No cambies la extensión para que parezca un formato conocido. Resuelve el problema mientras sigas teniendo acceso al servicio original.
Deja claro qué representa la copia
Es posible que falten cambios recientes, y solicitar una exportación no elimina los originales. Anota cuándo la pediste y qué comprobaste después. Conserva los archivos de metadatos junto al material que describen, en lugar de borrar durante la limpieza todo lo que no reconozcas.
Que el contenido se pueda leer tampoco demuestra que permita restaurar todas las funciones de la cuenta. Conserva la cuenta mientras evalúas la copia. Guarda el archivo en privado, crea otra copia independiente del material importante y decide por separado si debes eliminar alguna descarga temporal.