Tener dos aparatos no significa automáticamente que haya un problema. Puede existir doble NAT cuando dos routers traducen el tráfico en el mismo recorrido. Google señala que muchas personas no notan efectos, aunque algunas aplicaciones o comunicaciones entre redes domésticas pueden verse afectadas.
Dibuja el recorrido primero
Anota el modelo del equipo del proveedor y el de tu router. Indica qué cable los une y a cuál se conecta cada teléfono, ordenador e impresora. El segundo aparato podría ser un módem o un punto de acceso, no otro router activo.
Por ejemplo, el portátil utiliza el router nuevo y la impresora sigue conectada al Wi-Fi del proveedor. Que ambos tengan internet no demuestra que compartan red local. Esa observación ayuda más al soporte que decir únicamente «el Wi-Fi va lento».
Busca un síntoma concreto
- ¿La navegación normal funciona?
- ¿Solo falla el acceso a un dispositivo local?
- ¿Empezó el problema al añadir el segundo router?
- ¿Qué modo de funcionamiento indica cada equipo?
No cambies modos siguiendo una receta genérica. El equipo del proveedor puede atender otros servicios, y un sistema mesh puede perder funciones. Consulta tu instalación concreta con el proveedor o fabricante y conserva un registro de la configuración funcional antes de modificarla.