La cadena «1,250» puede significar mil doscientos cincuenta o uno y cuarto. Si una IA reúne cifras de varios documentos, una columna ordenada puede ocultar esa ambigüedad. Hay que conocer el significado original antes de calcular.
El problema es cómo se interpreta un número escrito, no cómo se convierten sus unidades. Pasar de kilogramos a gramos no arregla un valor que ya se leyó mil veces mayor.
Conserva el original junto al valor convertido
Trabaja con una copia. Pide columnas separadas para la cadena original, la fuente, la regla de escritura y el valor numérico propuesto. Si la regla se desconoce, deja el valor pendiente; no lo conviertas en cero.
Prueba con reglas explícitas: la fuente A utiliza punto decimal y contiene «12.50»; la fuente B utiliza coma decimal y contiene «12,50». Ambas representan doce y medio, por lo que suman 25. Un tercer dato, «1,250», sin una regla conocida, queda fuera del total hasta aclararlo.
No deduzcas el formato de todas las filas por el idioma del documento si este reúne exportaciones de varios sistemas. Pregunta a quien proporcionó el dato o consulta la especificación de la exportación original.
Distingue interpretación y presentación
Excel puede utilizar separadores decimales y de miles según la configuración regional. Power Query también emplea la configuración regional al convertir texto en otros tipos de datos. Eso no justifica sustituir todas las comas de un archivo mixto.
Agrupa las filas por una regla de origen confirmada antes de convertirlas. Comprueba valores y subtotales, conservando las cadenas originales. Después verifica que el formato visual no se limite a hacer más familiar un número incorrecto.