Tu nota dice «Voy a revisar el problema». La versión de la IA promete «Lo resolveremos antes del viernes». Suena mejor, pero añade un resultado y un plazo que no habías acordado. Mejorar el tono solo sirve si el mensaje conserva lo que querías decir.
NIST describe un riesgo general de la IA generativa: puede presentar con seguridad información falsa o apartarse de los datos recibidos. Este correo es un ejemplo ilustrativo, no el resultado de una prueba de producto. Las comprobaciones siguientes son una pauta de edición, no una garantía sobre un modelo concreto.
Define qué hechos debe respetar
Anota la acción acordada, quién la realizará, las fechas confirmadas y lo que sigue pendiente. Pide una redacción más clara sin añadir hechos ni compromisos. Si falta información, solicita que lo señale fuera del borrador en lugar de inventarla.
Por ejemplo, «Estamos comprobando la disponibilidad» no debe convertirse en «Tu reserva está confirmada». Prometer una actualización tampoco equivale a prometer que el trabajo estará terminado. Conserva esas diferencias al aceptar cambios.
Revisa los compromisos por separado
Compara fechas, cantidades y expresiones como «haremos», «confirmado» o «garantizado» con tu nota inicial. Revisa el destinatario, la persona a la que se asigna cada tarea y las menciones a archivos adjuntos. Si el texto dice que adjuntas un documento, abre el archivo que realmente has añadido y comprueba su versión.
Por último, piensa qué podría hacer el destinatario al leer el correo. Si puede organizarse contando con una promesa que no has autorizado, corrígela. Indica un siguiente paso que sí puedas asumir y revisa personalmente el texto definitivo antes de enviarlo.