Pegas un párrafo de una web y aparece con una letra enorme y un fondo de color. Podrías corregir cada línea a mano, pero antes conviene comprobar si el pegado ha importado un formato que no necesitabas.
Word ofrece varias opciones. Mantener formato de origen conserva el aspecto inicial; Combinar formato adopta buena parte del estilo de destino; Conservar solo texto elimina el formato de origen y los elementos que no son texto. Las opciones disponibles dependen del contenido y de la versión.
Empieza con un fragmento
En un documento de prueba, copia un párrafo breve con un título, una palabra resaltada y un enlace. Pégalo, abre las opciones de pegado y compara el resultado con lo que buscas. Usa la versión de Word donde terminarás el documento: las interfaces web, móvil y de escritorio no tienen por qué ser iguales.
Si solo necesitas las palabras, pegar como texto es un buen punto de partida. Si el énfasis cambia el sentido, comprueba si se conserva. Presta especial atención a las tablas: sin filas y columnas, sus datos pueden resultar difíciles de interpretar.
Reconstruye la estructura
Aplica los estilos de título y lista de tu documento. Revisa los párrafos, la numeración y el destino de los enlaces. Un título que solo tiene letra grande puede no funcionar como tal en la navegación o el índice.
Para tareas repetidas, cambia la opción predeterminada únicamente cuando la prueba dé el resultado esperado. Conserva la fuente hasta terminar la revisión. Que la tipografía sea uniforme no demuestra que se hayan copiado bien las palabras, las cantidades o los enlaces.