Word muestra una página limpia cuando ocultas las marcas de revisión. Eso no significa que los cambios hayan desaparecido del archivo. Quien lo reciba puede volver a mostrarlos y leer texto que en tu pantalla estaba oculto.
Conserva el documento de trabajo con sus revisiones. En una copia aparte, revisa los cambios y decide cuáles aceptar o rechazar. Desactivar el control de cambios solo deja de registrar nuevas modificaciones; no resuelve las anteriores. Comprueba también los comentarios, que se gestionan por separado.
Imagina que cambiaste la fecha de entrega del martes al jueves con el control de cambios activado. La página puede mostrar «jueves» mientras «martes» sigue guardado como texto eliminado. Vuelve a abrir la copia que vas a enviar con todas las marcas visibles y comprueba que se hayan aplicado las decisiones correctas.
Si tu edición ofrece el Inspector de documento, úsalo en esa copia y lee los resultados antes de eliminar nada: algunas eliminaciones no se pueden deshacer. Guarda, cierra y vuelve a abrir el archivo exacto que vas a adjuntar. Una captura limpia o un PDF independiente no demuestran que el documento editable de Word haya quedado sin revisiones.