Terminas un correo por la noche y quieres que llegue por la mañana a un compañero. Elegir las 09:00 solo sirve si sabes a qué zona horaria corresponde esa hora. Gmail utiliza la zona en la que programas el mensaje; Google advierte que puede enviarse unos minutos después de la hora elegida.
Revisa lo que quedó programado
En el ordenador, abre la flecha junto a Enviar y elige Programar envío. Comprueba también la fecha. Después, entra en Programados y revisa el mensaje guardado: destinatarios, archivo adjunto o enlace y hora de envío.
Imagina que ese día tu zona es UTC+2 y la de tu compañero, UTC+1. Tus 09:00 son sus 08:00. Para que el envío coincida con sus 09:00, debes elegir las 10:00 en tu zona. Comprueba la diferencia para la fecha concreta: los cambios de horario estacionales pueden alterarla.
Si cambian los planes, vuelve a programarlo
Para editar un mensaje pendiente, ábrelo en Programados y cancela el envío. Gmail lo devuelve a Borradores. Haz los cambios y programa otra vez el envío; dejar el borrador abierto no recupera la programación anterior.
Comprueba que la nueva versión aparece en Programados y que no queda otra desactualizada en espera. Abre también los enlaces: el documento de destino puede haber cambiado desde que escribiste el correo.
Después de la hora prevista, revisa Enviados y los posibles avisos de error. Que el mensaje figure como enviado no demuestra que lo hayan leído. Si tienes un plazo muy ajustado, cuenta con los minutos de retraso que Google contempla.