Un capítulo empieza en una página nueva. Una tabla ancha necesita una página horizontal. A simple vista, ambos cambios desplazan contenido, pero solo el segundo modifica el diseño de la página. Elegir bien el salto evita ajustes innecesarios después.
¿Mover el texto o cambiar el diseño?
Un salto de página lleva el texto siguiente a la próxima página. No crea una zona independiente para cambiar la orientación u otras propiedades de sección. Úsalo si el capítulo debe conservar el diseño del resto del documento.
Un salto de sección marca un límite de formato. En Word de escritorio, busca los saltos en la pestaña de diseño. La opción de página siguiente inicia allí la sección; la opción continua permite cambiar, por ejemplo, el número de columnas sin empezar otra página. Las opciones de página par o impar pueden dejar una página en blanco.
Revisa dónde empieza y termina el cambio
Imagina un informe vertical con una sola tabla horizontal en medio. Trabaja en una copia: delimita esa parte con saltos de sección y cambia su orientación. Comprueba que el texto posterior vuelve a estar en vertical. Activa antes las marcas de formato para ver los saltos existentes.
Revisa también encabezados, pies y numeración: crear una sección no independiza automáticamente todos esos elementos. Word para la Web no permite añadir saltos de sección; para hacerlo, abre el documento en la aplicación de escritorio. Exporta una copia a PDF y mira la página anterior, la tabla y la página posterior. Evita colocar el texto a base de párrafos vacíos.